"La Castela se asienta
sobre una antigua taberna fundada en 1929, de nombre Bodega de Mentrida.
Refundada en 1989,
La Castela conserva la arquitectura tradicional de las tabernas madrileñas,
con su mostrador de estaño, basares de estuco, espejos y mármoles.
De su serpentín, enfriado a la antigua usanza, manan el vermú y
la cerveza que han sido deleite de generaciones. Rigurosa con los platos
típicos de nuestra ciudad y generosa con las tapas se brinda como
un foro costumbrista. En su trastienda habilitada como comedor, se sirve
una cocina de mercado enraizada en el recetario madrileño al que
se añaden aportaciones
gastronómicas originales. En suma La Castela crece con la vocación
de ser un lugar que tercia noblemente entre tradición y modernidad."
(Información
extraída de su página web)
Fundado en:
1989
Chef:
José Luís Román
Jefe de sala:
Francisco Javier Panadero
La familia Román, a demás
de Montecastela, es propietaria de los restaurantes Montecastela, visitado
por la Cofradía Club del Tragón en la cena Nº 168 en
2004 y La Montería,
visitado en la cena Nº 252 en
2011. En 2016 han abierto un nuevo restaurante, Castelados, en la calle
Antonio Acuña 18.
El precio medio estimado por
persona en la fecha de la cena es de 30 a 35 €.
COMENTARIOS:
Las cañas: Media hora antes de la cena, nos reunimos
en la taberna del restaurante. Allí tomamos vermú y cervezas
acompañadas de unas tapas más que generosas, boquerones fritos
y torreznos.
Nombre: El nombre
de "La Castela", probablemente, le viene dado, de estar
situado en la calle del Doctor Castelo.
Carta en la web: Si, sin fotos y con los precios sin
el I.V.A. incluido.
Carta de vinos en la web: Si,
con los precios sin el I.V.A. incluido.
Historia: Cuando Juan José Román,
el fundador de La Montería, La Castela y Monte Castela, se quedó huérfano
de madre, su padre y él tuvieron que aprender a cocinar. El
padre fue cocinero del ejército republicano
durante la Guerra Civil. Él estuvo trabajando y aprendiendo el oficio
por toda España comenzando en Cazorla, luego Jerez, Sevilla, Costa
Brava, Pirineo de Huesca
y Madrid. El 31 de mayo de 1963
abre La Montería de la calle Lope de Rueda, año y medio
más tarde La
Montería de la calle José Ortega
y Gasset y en 1989 La Castela en la calle Doctor Castelo, que inicialmente
se llamó La Tercia. Con el tiempo, la Montería de Ortega y
Gasset pasó a llamarse
Montecastela,
posiblemente
porque tenía platos que recordaban a ambas. Posteriormente
cada
uno de
los
tres negocios
lo fueron gestionando
los
hijos de Juan José, La
Montería
por Miguel Ángel, La Castela por José Luís y Montecastela
por Juan Carlos.
Entorno: Zona comercial
y de restaurantes cercana al parque del Retiro.
Local: Como se dijo en la presentación, la entrada
es la de una antigua taberna a la que se accede por dos puertas de madera
de color rojo y acristaladas. En el interior, un local acogedor donde tapear,
se conserva al frente una antigua barra metálica y detrás,
una pequeña ventana que facilita el trasiego de tapas y raciones
con la cocina. Al fondo a la izquierda se entra, mediante un pequeño
corredor, al restaurante. El comedor está dividido en dos zonas,
una pequeña al comienzo donde nos situaron, y tras un pasillo, otra
algo más amplia al final. Las paredes, de color amarillo pálido,
están salpicadas,
en su parte superior, de cuadros de diferentes tendencias. La parte inferior
la ocupa un zócalo metálico, de algo más de un metro
de altura y pintado de rojo, al igual que las puertas, sillas y los manteles,
aunque estos tienen un tono rosáceo.
Comensales: Cuatro,
Antonio de la Poza, Justo, Raúl
y Antonio Avila. Faltaron Antonio Arnáiz, Carlos, Ricardo, Paco
y Tino.
Pan:
En forma
de trozos de baguette alargada, lo cobran, junto con el aperitivo a
1,39 € por
persona.
Aperitivo:
Cecina de vaca de León
con aceite virgen. Muy rica.
A compartir:
Mojama de atún con almendras: Ración suficiente,
bien presentada. Muy buena y nada salada. Se pidió una ración a 13,38 €.
Milhojas
de ventresca de atún: Solo la presentación
da idea de lo que nos espera saborear. Descentrado en el plato, un
cubilete de
ventresca y pimientos rojos coronado por una especie de salsa espesa
y suave, en la base tomate natural, aceite de oliva virgen y decorándolo
todo un majado de aceitunas negras. El plato se toma frío,
es muy suave y deja apreciar los sabores de cada uno de sus ingredientes.
Delicioso. Se pidió un plato a 14,45 €.
Ensalada de pulpo con flores: De presentación agradable.
Consiste en un plato de pulpo cocido, cortado en rodajas y enrejado líquidamente
con vinagre de Módena, sobre el cual se rocían pétalos
de flores rojas y amarillas. El sabor del pulpo con el vinagre está bien,
las flores solo aportan colorido. Se tomó un plato a 12,84 €.
Segundos:
Rape con boletus: Buena
presentación. El rape tierno y bueno al igual
que los boletus. No se debió escurrir adecuadamente pues soltaba
agua. Se pidieron dos. Fueron 18,80 € el plato.
Chipirones encebollados: Se
presentan con su tinta, cebolla y aceite. Muy buenos y tiernos, se
nota el sabor natural del chipirón. Se pidieron dos platos,
a 14,98 € cada uno.
Merluza al aceite
de oliva virgen: Una buena presentación que da lugar
a un sabor insuperable. Todo natural, merluza, tomate sin sal, aceite
de oliva virgen y majado de aceitunas negras. Un placer. Ración
suficiente. Se tomó un plato a 19,26 €.
Postres:
Arroz con leche con
mango: Un buen arroz con leche con un toque especial aportado
por el mango. Bueno. A 4,60 € el postre.
Sorbete de hierbabuena
con frambuesas: Otra delicia. Aunque las frambuesas
le dan color y sabor, lo que predomina es el gusto y el olor fresco
de la hierbabuena. Exquisito. Pedimos dos a 4,60 € cada uno.
Brownie: El
típico postre americano adaptado a postre casero. El bollo,
partido en dos, se acompaña con chocolate caliente, helado de
vainilla y una crema. Se pidió uno a 4,60 €.
Cafés
e infusiones:
Solo dos infusiones
a 2,70 € cada una.
Vino:
Martínez
Lacuesta crianza 2005: Tinto con denominación de origen
Rioja. Está elaborado a base de uvas Tempranillo, Graciano y
Mazuelo. De las bodegas Martínez La cuesta en Haro (www.martinezlacuesta.com).
Pedimos dos botellas a 14,45 € cada una.
Copas: No
invitaron a chupitos, ni los tomamos.
Servicio: Tardaron
en atendernos, quizás porque el local estaba lleno, a pesar
de ser jueves, y sólo había dos camareros. Se oye como
gritan los platos desde la cocina. El camarero preguntó quien
había
pedido los chipirones, no debió leer las notas del maître.
Porcentajes: Del
total de la factura, sin contar las cañas, el 80,7% del precio
de la cena corresponde a comida y el 19,3% a bebida.
Otros: La
vajilla blanca y sencilla resalta sobre los manteles rojos. Buena relación
calidad-precio. Por coincidir
el fin de semana con fin de mes y vacaciones, cambiamos el día
de la cena de viernes a jueves.
La factura: Los precios No incluyen el I.V.A.
Comentario final: Lo
más destacado las milhojas de ventresca de atún, la
merluza al aceite de oliva virgen y el sorbete de hierbabuena con
frambuesas.
Notas: Las
puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes
a las cenas y
a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas.
No se juzga ni puntúa al restaurante.